I. Ofrendar por razones equivocadas (vv.1-4)
No es bueno ofrendar por obligación.
1.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.
2.
Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.
3.
Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos.
4.
Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.
II. Adorar por razones equivocadas (vv.5-7)
No todo lo que hay en el ambiente religioso es una adoración verdadera.
5.
Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo:
6.
En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida.
7.
Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder?
III. Confiar en cosas equivocadas (vv.8-11)
El no confiar en Dios es una ofenza para él.
8.
Él entonces dijo: Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos.
9.
Y cuando oigáis de guerras y de sediciones, no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente.
10.
Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino;
11.
y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.
IV. Tener una entrega equivocada (vv.12-28)
Hoy como ayer se necesita una entrega fiel a Dios.
12. Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.
13. Y esto os será ocasión para dar testimonio.
14. Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa;
15. porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.
16. Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros;
17. y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.
18. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
19. Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.
20. Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.
21. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.
22. Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.
23. Mas ¡ay de las que estén encinta, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo.
24. Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.
25. Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;
26. desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.
27. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.
28. Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
REFLEXION FINAL
La actitud de no tomar en cuenta a Dios en nuestra vida, revela un pecado muy grande: rebelión, desobediencia. ESTO AMERITABA UN CASTIGO, pero Jesús vino a eso, a morir por nuestras rebeliones y pecado.